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Por qué una Federación

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perro maltratadoTras la publicación de la Ley 5/2002, de 23 de mayo, de Protección de los Animales en la Comunidad Autónoma de Extremadura la sociedad extremeña creyó tener una normativa con la que poner fin a una serie de conductas cuando menos deplorables. Alguna de ellas, incluso, ha sido tipificada como delito tras la publicación de la Ley Orgánica 15/2003 de modificación del Código Penal.

En el año 2003 se crea una Plataforma de Asociaciones Protectoras cuyo fin es la redacción de un “borrador” de Reglamento de dicha Ley que se remitió a la Junta de Extremadura. Dicha Plataforma se extinguió finalizado su cometido.

En marzo del 2008 se crea una nueva Plataforma de Asociaciones Protectoras de Animales cuyo único objetivo es el de exigir a la Junta de Extremadura, y al resto de Administraciones Públicas, que se cumpla y desarrolle la Ley arriba indicada.

Aunque nos dedicamos principalmente a la acogida y recuperación de los perros y gatos abandonados y maltratados, que nuestros medios humanos y económicos nos permiten, sentimos preocupación por el bienestar de TODOS los animales de Extremadura.

Desde este punto de vista general podemos afirmar que en esta Comunidad: 

  • Considerar a los animales como seres sensibles e indefensos con capacidad de bienestar y sufrimiento es una asignatura pendiente. Estamos muy lejos de la “Declaración Universal” de los Derechos de los Animales de la UNESCO de 1974 o del Tratado de Ámsterdam que España firmó en su día.  
  • La actitud de la Junta y el resto de las administraciones es la de mantener a los extremeños en el Siglo XIX, fomentando y subvencionando toros, caza, “matanzas educativas”, fiestas populares deplorables…, olvidando que ya Europa decidió en 1994 eliminar el sinónimo de “productos agrícolas” que utilizaba al referirse a los animales.
  • No existe ningún interés por educar a los extremeños en el respeto a los animales con que conviven tal como recomiendan diversas normativas europeas. Esto es innegable dado que desde el 2002 que se aprobó la Ley no se ha realizado ninguna campaña divulgativa de la misma, ni se ha dedicado un euro a sensibilización.
  • Se ofrece una imagen de bárbaros al resto de sociedades civilizadas. Tenemos constancia que, desde muchos países europeos, Extremadura es percibida como una Comunidad insensible y con falta de educación en temas relacionados con el bienestar y la protección animal y lo afirmamos porque, afortunadamente, nos ayudan en nuestra labor.

Si ahora nos centramos en la sobrepoblación de perros y gatos, que creemos es la principal causa de los abandonos, vemos que , en la actualidad, carece de control y de interés por parte de las administraciones: 

  • Recursos públicos malgastados en servicios de recogida obsoletos y perreras-mataderos.
  • No existe un censo que permita evaluar el problema y planificar soluciones. Ni siquiera contamos con los datos oficiales sobre recogida de animales y su destino final por parte de Diputaciones Provinciales y Ayuntamientos.
  • Existencia irregular e incontrolada de criaderos, rehalas, residencias de animales… debido a la falta de inspecciones y de vigilancia en el cumplimiento de la normativa de Núcleos Zoológicos y de la Ley 5/2002.
  • Nula aplicación de la Ley de Protección Animal.
  • Camadas indeseadas, colonias de gatos no controladas.
  • La identificación de animales es opcional.
  • Expedientes no resueltos de denuncias interpuestas. 


Por otra parte, las protectoras estamos desbordadas, no podemos recoger y salvar todos los animales de Extremadura. De la experiencia hemos aprendido que necesitamos ampliar nuestro campo de acción, no podemos seguir como hasta ahora haciéndole el trabajo a la Administración y  encima con pocos recursos y sin el respeto que, tanto los animales como nosotras, merecemos. Hemos perdido 7 preciosos años, desde la promulgación de la Ley, en los que podíamos haber avanzado y haber eliminado mucho del sufrimiento evitable de nuestros animales. Si hubiera habido voluntad política entonces, quizás hoy no habría necesidad de las ineficaces y vergonzosas  perreras-mataderos.

Todo lo anterior, unido a la percepción errónea, tanto de la sociedad como de la Administración, de que somos las Asociaciones Protectoras de Animales las que podemos y debemos resolver estas situaciones, nos ha llevado a crear Fepaex para sumar fuerzas, aclarar conceptos y situar los problemas en el lugar donde deben y pueden resolverse, es decir, en manos de la Administración de esta Comunidad.